«Un educador tiene que apostar por una escuela feliz»
En la entrevista de hoy tengo el honor de conversar con Cristina García, directora y cofundadora de Espai Aigua, una escuela de Infantil y Primaria de Barcelona que apuesta por otra manera de entender la educación.
Espai Aigua parte de una mirada integral del ser humano y de una concepción de la educación abierta, conectada con la vida y con el mundo. Un proyecto educativo que entiende el aprendizaje como un proceso vivo, que nace de la curiosidad, la experimentación, las relaciones y el placer de descubrir.
Me he maravillado con sus planteamientos pedagógicos, con la convicción que sostiene el proyecto y con la colaboración de un equipo que sigue aprendiendo e investigando junto a la infancia. Pero, sobre todo, me ha conmovido comprobar cómo llevan sus ideas a la práctica. Porque no son meras palabras bonitas sobre el papel, sino un ejemplo de constante de reflexión, cuestionamiento y búsqueda para comprender cómo aprendemos las personas, siguiendo nuestro ritmo e interés innato.
En Espai Aigua, el currículo no se entiende como una suma de asignaturas aisladas, sino como una red de saberes conectados a través de proyectos, experiencias e intereses. Se pone en el centro la autonomía, la dimensión emocional y social del aprendizaje, el respeto a los diferentes ritmos y la construcción de una convivencia en la que la diversidad no sea algo que haya que tolerar, sino una realidad desde la que aprender a vivir juntos.
Cuando entré en Espai Aigua, encontré niños y niñas construyendo sus propios proyectos en pequeños grupos. Educadoras acompañando conflictos con calma, sin que el tiempo apremie. Porque, en ese momento, lo importante era expresar, comprender y resolverlo juntos.
Vi un grupo que sabía dónde buscar los materiales que necesitaba, que inventaba historias a partir de símbolos y ejemplos. Niños/as mayores creando materiales lógico-matemáticos o de lectura para los más pequeños. Una sinergia de aprendizaje que atravesaba edades, espacios y relaciones.
Y también descubrí materiales que desconocia o no había visto tan a mano de la infancia: un sonógrafo, estudios de fractales, un cubo construido a partir de parábolas, mesas para explorar taxonomías, impresoras 3D y colecciones de libros y cuentos maravillosos, como los de Bruno Munari.












En la entrevista con Cristina (que te comparto a continuación) hablaremos del origen del proyecto, de los principios que lo sostienen y de cómo han ido encontrando su propia manera de hacer. Una propuesta que invita a cuestionar qué entendemos por innovación educativa y que no busca ser una alternativa al currículo, sino que lo represente desde una mirada integral, conectada con la realidad y centrada en las personas.
Y aunque no ha sido un camino de rosas, en esas dificultades, han surgido los aprendizajes más valiosos y fortalecedores como proyecto.
Te dejo con sus palabras, llenas de convicción y honestidad. Ojalá esta conversación nos ayude a seguir ampliando nuestra mirada y a imaginar otras formas de convivir y aprender en la escuela.
𝗖𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼
- Los cimientos de Espai Aigua
- La complejidad del Sistema
- ¿Qué permite la homologación?
- Los ejes que nos guían
- La convivencia que no excluye
- ¿Cómo llevarlo a la práctica?
- El aprendizaje que cuestiona
- Familia y Escuela: Nuestro objetivo común
- Laboratorio Pedagógicógico
- Un mensaje inspirador
𝗥𝗲𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼𝘀:
- Sobre Espai Aigua: https://espai-aigua.org/
- Video presentación: https://vimeo.com/1172090247?fl=pl&fe=sh
Mensaje memorables:
- Hay espacios que nos enferman y hay espacios que nos sanan
- No hay infancia sin charcos
- Toda la escuela es un laboratorio, una biblioteca, un atelier…
- Lo que necesitamos es criterio pedagógico, tiempo para la reflexión
- La chapuza no educa
- Las gargantas de la infancia son un termómetro de la presión a la que están expuestas
- Un educador tiene que apostar por una escuela feliz, no es utópico
- Estamos en desiertos creativos
- Todo lo que no se expresa se somatiza
- Permitirte el regalo de seguir creciendo porque la escuela no es un museo arqueológico